viernes, 19 de diciembre de 2008

La Guerra del Coltán

A veces, simplemente miramos para otro lado. Pero el poder llevar nuestro estilo de vida en el primer mundo tiene consecuencias. El País Semanal dedicaba un reportaje a este asunto titulado Coltán, el regalo envenenado de Congo .

[Extraido de Microsiervos]
La pesadilla del coltán. Las nuevas tecnologías llegaron a finales del siglo XX al este de Congo en forma de un nuevo mineral que arrancar de las montañas: el coltán. El país cuenta con las mayores reservas mundiales conocidas de esta extraña aleación [con] unas propiedades eléctricas que lo hacen insustituible en los teléfonos móviles, consolas de videojuegos y todo tipo de equipos electrónicos. Fácil de extraer y muy valioso, el coltán fue el combustible que engrasó las múltiples facciones que protagonizaron la gran guerra entre 1997 y 2003.

El coltán contiene metales muy cotizados por lo que su extracción tiene graves consecuencias en la zona donde abunda. El Congo vive una guerra desde que en 1998 Uganda y sobre todo Ruanda, aprovechando la debilida política de aquel país, ocuparan militarmente las zonas mineras para su explotación comercial. Un desastre medioambiental y sobre todo social que suma hasta ahora más de 5,5 millones de muertos.

El término coltán se refiere coloquialmente al binomio que forman distintas composiciones de columbita y la tantalita, metales muy escasos y que, entre otras características destacables, tienen una alta conductividad, gran resistencia a temperaturas elevadas y la capacidad de almacenar cargas eléctricas –el tantalio se utiliza en la fabricación de condensadores eléctricos.

Hace unos meses Fernando Plaza ahondó ampliamente el tema del coltán (a raíz de la presentación del libro de Alberto Vázquez-Figueroa que lleva ese término por título) aunque dejando de lado las implicaciones política, sociales y mediomabientales causados por el “fenómeno del coltán”.

The coltan phenomenon – Hay grupos de presión que apuestan por boicotear o imponer una moratoria en las exportaciones de coltán desde el Congo con intención de solucionar los problemas asociados al mercado internacional de coltán. Sin embargo estas medidas no impedirían que la expresas explotadoras continuaran su actividad de forma aún menos transparentes, o simplemente cambien de lugar para continuar su actividad.

En cambio, los trabajadores perderán el que es prácticamente su único sustento de vida, una de las pocas fuentes de ingresos que les quedan. Lo ideal serie establecer una forma más justa y menos dolorosa de extraer y comercializar el coltán.

Lo anterior está en línea con lo que afirmaba recientemente el fotógrama Álvaro Ybarra que ha presenciado el conflicto en primera persona.

Discrepo mucho de las frases salomónicas de ciertas ONG y organismos internacionales en temas como el coltán: chavales trabajando, los niños soldados... ¡cómo se nota que no han estado allí! Si eres el noveno hermano de una familia en la mitad de la selva colombiana en la que tu padre te abandona, tienes prácticamente que matar con tus hermanos para comer - eso te da una probabilidad de sobrevivir. La Ley Humana exige sobrevivir, así que no critiques una situación si no aportas una solución real.

[Sucede] igual con los niños mineros del coltán. Efectivamente, un niño no tiene que estar trabajando en una mina, un niño no tiene que poder coger un arma - ¡nungún ser humano debería coger un arma, odio las armas! Ellos lo único que piensan es que quieren vivir y comer. [Entrevista con Álvaro Ybarra Zavala]

La extración de coltán además tiene consecuencuas medioambientales notables: desde la contaminación de los ríos de la zona y grandes lagos, la destrucción del entorno y el desplazamiento humano y de la especies. «Algunos rebeldes y mineros cazan para comer elefantes y gorilas poniendo a éstos en peligro».

Además del coltán, también la extracción casiterita, mineral fundamental para la obtención de estaño y otras aleaciones, «está causando los mayores casos de explotación infantil y trabajos forzados» en la región, según se cita en el mencionado artículo de El País Semanal.

martes, 16 de diciembre de 2008

Cielos abiertos, Mentes cerradas

Este es el título de un libro de temática ovni (Gracias, Santi Camacho) que la verdad, en este blog y para este post no viene al caso, pero que se me vino a la mente recientemente, ante una noticia sorprendente .

Quizá algunos consideren que los defensores de Linux somos demasiado vehementes, o que incluso llegamos a ser algo agresivos. Pero es raro el día que alguien no nos demuestra que hemos de seguir trabajando en dar a conocer a la gente la realidad con respecto al software libre.

Aunque parezca mentira, todavía quedan personas que creen en que la tierra es un disco plano, que Dios creó el mundo, que todos los planetas giran en torno a la tierra y, sorprendentemente, que Linux es ilegal.... Si, si... Ilegal... Y lo expresan sin tapujos.

Este documento, demuestra hasta donde llega el ostracismo humano. Hasta donde, las mentes cerradas y dogmáticas, pueden llegar, mintiendose a si mismas (¿tendrán que leer el libro del gran Daniel Goleman "El punto ciego"?), y repitiendose una y otra vez, sin descanso, que el mundo es tal y como sus gurús dicen y ven... Este es el caso de una profesora estadounidense, que viendo como uno de sus alumnos distribuia una versión de linux (HeliOS) no solamente le ha amonestado y confiscado las copias, sino que se ha permitido el lujo de escribir al responsable de dicha distribución para increparle y dudar sobre la legalidad de sus actos (si... si... legalidad... tal y como suena). El texto está en inglés, pero merece la pena : http://linuxlock.blogspot.com/2008/12/linux-stop-holding-our-kids-back.html .

Aunque quizá no tengamos que irnos tan lejos para tener ejemplos claros de esta cerrazón. En nuestro propio país seguimos teniendo ciertas organizaciones con ánimo de lucro, que siguen llamando piratería a lo que los jueces, una y otra vez, denominan actos perfectamente legales. Todavía nuestra querida SGAE sigue diciendo que la compartición de archivos en redes P2P es un delito, cuando los jueces han sobreseido todos los casos de páginas de torrent y de enlaces a megaupload y rapidshare, que han sido denunciados. Si no es delito, no es delito. Y si no hay ánimo de lucro, no es delito. Así de simple. Pero algunos lo siguen llamando piratería.

Cielos abiertos, mentes cerradas. Quizá si venga al caso. No es que los defensores del software libre sean los nuevos paladines de la libertad. No es que vayamos a ser los nuevos gurús, o los nuevos mesias. Nada más lejos de la realidad. Lo que si terminamos siendo son las barricadas. Los que enseñen a los demás que hay algo más, que la realidad dogmática que algunos nos intentan inculcar. Mostrar los cielos abiertos, a las mentes cerradas.